Relax

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sábado, 21 de octubre de 2017



Todo el mundo que conozca Xiaomi coincidirá conmigo en que elegir uno de sus Smartphones puede llegar a ser una Odisea. Más que nada porque la línea de precios es un poco desconcertante, pero no es nada en comparación al jeroglífico que tienen por catálogo.
La gama Redmi, que es la de entrada tiene un abecedario por cada modelo que sacan, y la gama superior, la gama Mi, ya tiene media sopa de letras facilitando la elección.
Haciendo un poco de memoria, puedo acordarme que en sus inicios allá por 2012, ya puso en el mercado dos modelos. El Mi1s y el Mi2 con los que se daban a conocer.
En 2013 con la segunda generación hacen una evolución del Mi2 y presentan una actualización con 2 modelos que diferían de la cantidad de núcleos, que era el Mi2S de 4 núcleos (Qualcomm SnapDragon 600), y su hermano pequeño Mi2A, (Qualcomm S4 Pro) de tan solo 2 núcleos. Ambos fueron el bombazo de la compañía, junto a su buque insignia el Mi3, que montaba el potente SnapDragon SD800, con la que dieron la patada en la puerta y dejaron atrás la promesa, estableciéndose como una apuesta para tomar muy en serio, que termino de asentar en el mercado a Xiaomi como fabricante a tener en cuenta. Siempre haciendo un resumen muy sesgado que omiten mil detalles para simplificar y acortar este artículo.
Hasta aquí no nos escandalizamos mucho, ya que separar el Dual Core del Quad Core no es un mal comienzo. Ya tenemos una gama inferior que, en occidente se dio a conocer como Redmi, en los catálogos siempre apareció con la denominación asiática Hongmi (MTK6589T), en la que coqueteaban con la, mal llamada, marca blanca de procesadores Taiwaneses MediaTek. El crecimiento de Xiaomi era evidente, ya tenía sus dos gamas, la gama de entrada con procesadores MediaTek y la gama que puede llamarse alta, al menos por sus componentes y que reservaban los procesadores del fabricante norte-americano Qualcomm.
Empezamos el año 2014 con el ánimo de competir contra todos y Xiaomi lanza una nueva generación e incluye una Tablet a su catálogo.
Los Mi llevaban el conjunto de componentes más top posible sin salirse mucho de un precio contenido.
Los Redmi quedaban para inventos orientados a cubrir la mayoría de hueco de mercado posible. Así sacaron un Redmi 1S (SD400) y Redmi Note (MTK6592) de gran pantalla, y empezaron a alternar los procesadores más innovadores de MediaTek y las gamas de entrada Qualcomm que eran de generación anterior y había revisado para poder alargar su vida comercial. Su buque insignia pasaba a llamarse Mi4 (SD801) y la MiPad con procesador Nvidia, nada menos. En total en este año Xiaomi presentó 5 dispositivos y una Tablet.


Año 2015, órdago a grande por parte de Xiaomi que a lo largo del año presenta 12 nuevos modelos con pequeñas diferencias en cada gama.
Bautizamos la evolución con los Redmi 2, Redmi Note 2, con hasta 3 procesadores a elegir, el Qualcomm, el MediaTek y uno llamado LeadCore Innopower, de fabricación propia, pero pasa sin pena ni gloria. Llega el Mi Note, Xiaomi se saca de la manga una gama más Premium que los Mi4, un pedazo de pepino con un diseño súper elegante y una pantalla de nada menos que 5´7 pulgadas. También llega la 2ª generación de su Tablet, la MiPad.
En esta siguiente generación pinta que Xiaomi va a poner toda la carne en el asador, pero una precipitación del fabricante de procesadores más importante del momento provoca un efecto domino de fracasos comerciales en todas las grandes compañías del sector. El paso de los 32bits a los 64bits no favorece a Qualcomm a la hora de cambiar su proceso de producción y afecta en menor o mayor medida a todas sus gamas en el peor de los problemas, el de la temperatura, que penaliza en gran manera su rendimiento.
La gama más potente es la que más adolece de calentarse en exceso, y a partir de este día el Qualcomm SnapDragon 810 pasa a ser el procesador de 64bits con peor fama que ha pisado cualquier MWC.
La cagada en el método de fabricación a 20 nm (SD810) y 28 nm (SD615) que TSCM, socio de Qualcomm, comete no solo afecta a Xiaomi, sino que afecta a todos los fabricantes que presentaban sus nuevos buques insignia en el Mobile World Congress de 2015. HTC, OnePlus, Xiaomi e incluso Samsung.
HTC y Oneplus confían en sus métodos de fabricación y su hardware capaz de disipar este problemilla de temperatura, Samsung cambia completamente de parecer y pone toda su confianza en un procesador de fabricación propia (a medio plazo, el método de construcción de Samsung en los Exynos será el gran beneficiado) para su Galaxy S6, que evidentemente por su diseño y materiales no podría evitar que se notase el calentón del S810, Xiaomi y el resto de marcas hacen revisiones para refrigerar los problemas o bien aplazan sus lanzamientos para montar la alternativa que les ofrece Qualcomm, el SD808 de 20 nm. Todos van saliendo adelante con el SD616, SD650 y el ya mencionado SD808, hasta que casi un año después Qualcomm firma una asociación con Samsung y así pase a fabricar la siguiente generación de procesadores en 14nm.
Después de esta particular apreciación de la cronología de lo ocurrido, he de aclarar que es una opinión personal, formada a partir de los artículos que se fueron publicando.
Posiblemente haya detalles mucho más específicos que respalden o bien estén en total desacuerdo con esta exposición.
Retomando el hilo conductor de este artículo y volviendo al protagonista del mismo.
La respuesta de Xiaomi a esta “crisis” es apoyarse en el gran beneficiado de este marrón, que es MediaTek, porque los 8 o 10 meses que pierde Qualcomm en solucionar su papeleta, los aprovecha el fabricante de procesadores de Taiwán, que tenía un producto muy inferior al SD810, pero que era más barato y podía inundar el mercado de manera descarada. Siempre comparándose con los que había presentado Qualcomm, que no es que fuesen malos, pero eran un 20% más caros y no rendían tan bien como se esperaba. Así mismo Xiaomi se vuelca por completo en su gama Redmi 2 con MTK-X10 y hace sobrevivir a la gama Mi con los mejores componentes posibles, incluido el parche SnapDragon 808.
Va terminando 2015 y con el Mi4i (SD615) y Mi4C (SD808), Xiaomi hace sobrevivir a su buque insignia hasta a la espera del Mi5 y por otro lado la generación inferior pasa como una exhalación con un Redmi Note 2 (MTKX10), los Mi Note tienen 2 versiones, la normal con el SD801 del Mi4i, y la versión Pro con el “malogrado” SD810, que ha mejorado un poco sus calenturas y pueden hacer atractivo este espectacular Phablet. A finales de año se lanza un modelo Redmi Note 3 que sobre todo sufre un rediseñado exterior.

Año 2016 me alucina por la presentación de 28 nuevos dispositivos a lo largo de sus 12 meses. Es el boom de Xiaomi para intentar llenar el mercado de opciones para sus potenciales consumidores, ya que al vender su catálogo casi completamente on-line, el feedback de la marca se empieza a extender como una plaga. Del Redmi 3 salen las nuevas versiones, una de ellas (denominada) Pro, que tiene un procesador Qualcomm SD616 de nueva generación y mayor capacidad tanto de RAM, como de ROM. Y en su modelo Note ahora monta únicamente Qualcomm (SD650). Esto causa revuelo en los consumidores y algo de malestar, pues al sacar por delante los modelos MediaTek y meses después los que montan Qualcomm, los nuevos fanboys de la marca porfían si comprarse un modelo o esperar al siguiente, pero nadie comprende el porqué de este proceder. El Mi4 pierde fuelle al ser un teléfono espectacular sí, pero con muy poco espacio de almacenamiento y la imposibilidad de ampliarlo mediante una tarjeta MicroSd, cosa que en la gama Redmi es habitual.
Para liar un poco más al amante de la marca, presentan su buque insignia, el Mi5, que es toda una revolución al montar lo más top de Qualcomm el SnapDragon 820, (Que monta el Samsung Galaxy S7 en su versión Pacífico destinado al mercado norte americano) pero como Xiaomi no puede resistirse ni dosificarse, acompañan al Mi5 dos nuevos Smartphones, sí, más leña para el catalogo, el Mi Max, tremendo phablet de nada menos que 6´44 pulgadas de pantalla. También monta Qualcomm de serie (SD650 y SD652), ya que en los de la gama Mi es regla imprescindible.
Qualcomm ha vuelto y está claro que la única manera de recuperar el terreno perdido es indispensable posicionarse.



Qualcomm ha vuelto, y está claro que la única manera de recuperar el terreno perdido es posicionándose de nuevo.
El otro modelo en cuestión es una variante de Redmi, el Redmi Pro, que es un batiburrillo de lo mejor de lo presentado hasta la fecha. Monta un procesador MediaTek, (X20 y X25), pantalla Amoled, Type C, etc., etc…
Y solo llevamos medio año porque Xiaomi en el segundo semestre presenta la ampliación de catálogo. Así mismo ya empezamos ¡POR FIN! A tener las diferentes nomenclaturas que diferencian modelos por escalafón en su procesador, por memoria y almacenamiento. Cerramos la gama con el Redmi 3X (SD430) de 2/32 gb como el más bajo de la gama, seguido del Prime (SD430) de 3/32 gb como modelo intermedio y cerrando con el Pro (SD616) de 3/32 gb, pudiendo en los tres modelos ser ampliable vía MicroSd, como es habitual. Eliminan la denominación Prime y pasan a usar la S de Standard.
Los Redmi entran en la cuarta generación con nueva sangre y lanzan los Redmi Note 4 (MTK-X20) y seguidamente salen nuevas variantes del Mi5 ahora con un procesador nuevo sale el Mi5S (SD821) y otro con mayor pantalla llamado Mi5S Plus (SD821) con 5´7 pulgadas, y estiran un poco más el chicle y sale la segunda generación del Mi Note (SD821), que además ahora tiene pantalla Amoled y con diseño “curvado” a lo Samsung.
Y en esta borrachera de nuevas generaciones sacan otra barbaridad de diseño llamada Xiaomi Mi MIX, que tiene una pantalla de 6´44 pulgadas en un tamaño no mayor que una de 5´5 pulgadas, esta Phablet es prácticamente toda pantalla, sin prácticamente marcos y con una tecnología nueva en todo. Xiaomi cogió el diseño de que había presentado Sharp Aquos Crystal X en el MWC y lo reinvento.
Para finalizar el año presentan el Redmi 4 con tres versiones Qualcomm 4A(SD425), 4S(SD430), 4 Pro (SD625). Nada más y nada menos que 28 modelos presentados en 2016.
Para este 2017 a presentado menos que años anteriores, 21 dispositivos en su catálogo, aunque todavía no ha terminado el año…
Tiene su gama de entrada con los Redmi 4X (SD625, Note MTK-x20) y la siguiente generación Redmi 5 (“A”SD435, SD630, Note SD660) seguiría la gama Mi con el Mi6 (SD835), el Mi Max 2 (SD625), el Mi Note 3 (SD660), Mi Mix 2 (SD835), y revisiones sueltas como el Mi5C (Surge S1) el Mi 5X(SD625), MiPad 3, que muchos podrían considerar un lio, un despropósito.
Razón por la que nos viene a la cabeza el inicio del articulo aludiendo a esta invasión de modelos dentro de cada gama, porque lejos de una deriva es una estrategia muy bien pensada. Tachamos a Xiaomi de sacar más de una denominación de un modelo y que eso ocasiona confusión, pero no es tan grave. Haciendo un ejercicio de simplificación tendría menos diversidad de modelos que sus competidores más cercanos. Recuperando datos en bruto de los competidores más cercanos a los que intenta alcanzar nos encontramos la siguiente relación.



Samsung presenta el siguiente catálogo
• Año 2012 – 69 dispositivos
• Año 2013 – 53 dispositivos
• Año 2014 – 86 dispositivos
• Año 2015 – 66 dispositivos
• Año 2016 – 64 dispositivos
• Año 2017 – 45 dispositivos

 
LG presenta el siguiente catálogo
• Año 2012 – 26 dispositivos
• Año 2013 – 29 dispositivos
• Año 2014 – 61 dispositivos
• Año 2015 – 38 dispositivos
• Año 2016 – 53 dispositivos
• Año 2017 – 45 dispositivos




Huawei presenta el siguiente catálogo
• Año 2012 – 13 dispositivos
• Año 2013 – 26 dispositivos
• Año 2014 – 45 dispositivos
• Año 2015 – 40 dispositivos
• Año 2016 – 60 dispositivos
• Año 2017 – 16 dispositivos

Oportunista o no, porque yo también me fijé en que algunos de los catálogos incluyen wereables y no los he contado, ya que dentro del universo de dispositivos, gadgets y demás cacharritos de Xiaomi, tendríamos para 2 o 3 artículos más.
En una intención clara la de la compañía de Lei Jun y Lin Bin. Se están posicionando, se están extendiendo tanto como pueden, con la clara intención de fidelizar todo lo posible a sus consumidores y que cualquier dispositivo que se nos antoje pueda ser encontrado en su catálogo. De esta manera evitar una “recaída” de compras de dispositivos en compañías rivales.
Muchos dicen que Xiaomi se quiere parecer a Apple, pero creo firmemente que solo sigue una línea en el diseño, como todos, pero donde más descarada es su estrategia de crecimiento es en Samsung. Inundando el mercado de productos y apoyándose en esa gran plataforma que le da Internet y las redes para dar el salto definitivo a occidente.
Vayan preparándose para el Caballo de Troya o pandemia naranja que se nos viene encima.
Fuentes: https://www.devicespecifications.com/es


Articulo original de Miguel Ángel ProSolTek

http://elrincondechina.com/2017/10/05/la-tienda-de-xiaomi-en-espana/

domingo, 8 de octubre de 2017

Amo y odio a Apple


No se si me pasará como a vosotros; pero Quiero y odio a Apple:
A esta reflexión hemos llegado todos alguna vez. Tenemos siempre en mente que la marca de la manzana es un referente, pero quizás no nos damos cuenta que eso es lo que en esencia buscaba su fundador.
Con la salida del último dispositivo de la marca “haters” y “fanboys” discuten sobre la autenticidad o no del Iphone como referencia del mercado para el próximo año y personalmente considero que ellos empezaron esto y ellos marcan la tendencia.
Se conmemoran 10 años de la salida del dispositivo móvil que cambio nuestra manera de interactuar con nuestro teléfono.
Si bien Motorola fue quien puso en nuestras manos la innovación de poder caminar tranquilamente con nuestro teléfono sin preocuparnos de estar limitados a un cable, Apple fue sembrando semillitas de cómo había que vender las innovaciones tecnológicas.
Por que no nos engañemos amigos, Apple es una marca que inventa cosas, pero lo que hace mejor es que encuentra la manera de aplicar y vender lo que está inventado, pero no se ha implementado de una manera atractiva. Herencia del difunto Jobs.
Ellos no habían inventado la pantalla táctil o capacitiva, eso lo inventaron allá por el año 1965, y su aplicación más precoz fue de la mano, o más bien de los dedos de los ingenieros del CERN, pero “la idea” de crear un dispositivo táctil que era una especie de libreta digital con una pantalla táctil que se manejaba con un puntero tipo Stylus fue Apple con El Newton que podría considerarse el primer PDA (Personal Digital Assistant) y precursor del actual iPad. Tenía aplicaciones de calendario, agenda, notas, y podía usar programas desarrollados por terceros para determinadas funciones como calculadoras o procesadores de texto y hojas de cálculo. Contaba con un modem de datos que permitía conectarse con otros dispositivos, enviar faxes (sí, sí, la gente usaba faxes para enviar documentos 😉 ), realizar llamadas telefónicas e incluso comenzar a moverse por Internet con el navegador NetHopper. Era tan avanzado para su tiempo, que fue un fracaso, pero de todo fracaso se aprende.




Y llegamos al 2007 y este personaje con suéter de cuello vuelto y deportivas se sube a un escenario y se saca de la manga el Iphone, y esto queramos o no, fue una revolución tal como la que provocó Motorola.
Volviendo al presente, y después de escuchar y leer muchos comentarios, no me queda más remedio que admitir que Apple ha estirado un poco más los ecos de esa revolución y sin tener que innovar con nada, vuelve a marcar el paso a la industria.
Como reza el dicho -lo cortés no quita lo valiente-, no le podemos quitar el mérito a la compañía de Cuppertino, pues su impacto e influencia en la industria en innegable.
Todo el mundo quiere tener un dispositivo de la marca, sea cual sea, han creado en nosotros ese impulso inconsciente de “lo necesito” que un buen mercader trabaja a la hora de venderte su producto.
Que no le des más vueltas, que cualquier persona sensata entiende que no “necesitamos” un Iphone en nuestra vida, o mejor dicho podemos tener una herramienta funcional y económica que cubra nuestras necesidades sin que tenga que ser Iphone, pero quizás estoy utilizando mal las expresiones semánticas y donde digo sensato, quiero decir otro adjetivo que no encuentro en mi diccionario Humano–Consumidor.


“Allá donde fueres, haz lo que vieres”-Esa es la gasolina del mercado de consumo de los últimos 30 años. Lo que nos ayuda en unos casos y nos lastra en otros es lo social,
El ser humano tiene esa necesidad, ese sentirse aceptado dentro de su ámbito social, es su manera de colmar sus ambiciones y alcanzar así ese estatus tan ansiado que ha creado la sociedad moderna.
A estas alturas me doy cuenta de que esto no es el diván del psicólogo y que aquí no he venido a hablar de mi libro. Pero hay que pasar un poco por ese momento reflexivo que nos encamina a la siguiente parte del artículo.
Llegados a este punto no quiero que se mal interpreten mis palabras, no hablo de Apple como una marca de una manera despectiva, mi intención no va por esos derroteros, ya que sé con absoluta certeza que sus productos son de gran calidad y que su utilización en la industria de la imagen, el sonido y el diseño gráfico son absolutamente reconocidos. Sus dispositivos son eficaces y funcionales en multitud de negocios y por un amplio abanico de profesionales y a estos me debo dirigir con respeto. Queda clara su inversión en I+D, patentes y aplicaciones empresariales
Mis victimas en este escrito son los consumidores de productos así de pulidos de una forma banal y cotidiana. Que es lo mejor que le puede venir a la industria, pero no ayuda nada al resto.
Porque la pelea entre usuarios de IOS y Android no va por esos derroteros, mi frustración se da cuando veo a un adolescente de 13 o 14 años con un Iphone 7, que no necesita más el móvil que para redes sociales y poco más, o a un abuelete con un Samsung S8+ y no sabe ni por dónde cogerlo, -“maldita sea mi nuera, que me ha dado un móvil poseído”-, ahí es donde sufro, por la imposibilidad de usar esa sensatez a la que se me ocurrió aludir como referencia de justificación de este tipo de comportamiento en el que yo mismo me incluyo.



La industria tecnológica ha avanzado de tal modo que es capaz de poner a nuestra disposición verdaderas innovaciones que ni sabemos usar correctamente y que en el 90% de las ocasiones no necesitamos.
Por esta misma causalidad el nivel de exigencia de los usuarios es contrario al de nuestras necesidades. Estamos siendo arrastrados a la espiral de la demanda de unas características que se rige más por los caprichos y las valoraciones de algunos privilegiados, que por la misma necesidad.
Eso ha pasado siempre, no vengo a descubrir nada especial.
En “la era de la información” estamos adoleciendo de eso mismo, de un exceso de información y de valoraciones que podemos hacer desde blogs, canales, o redes sociales que nos hacen comparaciones entre los modelos más altos de gama y los de gama de entrada sin importar precio o características.
A la hora de presentar las especificaciones los fabricantes más conocidos, marcan los estándares que el resto de los “fabricantes de segunda” tienen que intentar ofrecer.
Aquí más que en ningún estado es donde se hace el mayor sesgo, la mayor discriminación y se tacha de mal producto a unos u otros, ya sea por diseño, como por componentes.
Hace 3 años se dio el salto a los 64 bits, y en los 2 años siguientes se produjo el mayor acercamiento entre la que era la gama alta y lo que hoy es la gama media.
Ahora ese pico se ha frenado y ya no hay ese abismo que había entre los buques insignia y sus versiones Lite.
Este es el nivel que en la actualidad tienen los Smartphones y la mayoría de las discusiones en los foros, canales o reuniones.
Ahí es donde nosotros juzgamos en lo económico si tal o cual marca tenía que haber presentado su móvil con mejores componentes y en cuanto está tasando su nuevo modelo.
Cuantos debates sobre procesadores, cámaras, pantallas y demás. Y luego sale Iphone, presenta su pepino y todo el mundo empieza a alabar su prodigiosa manera de enseñarnos innovaciones que otros ya habían implementado, pero que no tenían ese poso de importancia con el que Apple envuelve todas sus presentaciones.



Sony decía que el diseño de sus móviles estaba pensado para la excelencia en lo que se refería a comodidad y ergonomía. ¡Y un cuerno, señores de Sony!!! Sus teléfonos están pensados para hacer huevos a la plancha, porque su propuesta de comodidad está más cerca de una vitro-cerámica que de un móvil.
Y hasta hace no mucho, Iphone adolecía del mismo mal.
Pero siempre hay modas o fabricantes con ideas como pantallas curvas, o simplemente pantallas sin casi marcos. Innovaciones que a nivel estético son más agradables y pueden ser hasta cómodos y prácticos.
Acto seguido los fabricantes empiezan a presentar modelos con características similares.
Mi alusión a este ejemplo viene a colación de lo pejilleros que nos volvemos los consumidores, sin importarnos el hardware o el software a nuestra valoración de un Smartphone, pero que si tal o cual marca argumenta la genialidad de su evolución, asentimos como borregos y lanzamos guirnaldas a su propuesta.
Finalmente tengo que amar y a la vez odiar, o envidiar, o qué sé yo. Tengo que sentir algo por la marca de la manzana, porque somos de marcas, somos de tendencias y somos tremendamente consumidores de tecnología, aunque ni la terminemos de entender, ni la terminemos de necesitar, la tenemos esa adoración que hace milenios tenían a los dioses y a los cielos estrellados.
Se han tomado prestados enlaces y fragmentos de artículos, así como vídeos para completar la información de la forma más veraz posible.
 “Primer teléfono portátil”: https://elcamionerogeek.es/2017/08/haciendo-historia-motorola/
 “Primera pantalla táctil”: http://lahoracero.org/
 “Tecnología en el CERN”: http://cerncourier.com/cws/latest/cern
 “Fragmento del Apple Newton”: http://clipset.20minutos.es/
 “Presentación al mundo del Iphone”: https://youtu.be/vN4U5FqrOdQ

sábado, 9 de julio de 2016

Análisis del LeEco Le MAX 2

Análisis del LeEco Le MAX 2





Hola de nuevo.
Nuestros amigos de Ibuygou han tenido la cortesía de cederme éste terminal y así conocer un poco más al que para mí será uno de las mejores Phablet de este 2016.
Hace poco os presente la review del Xiaomi Mi MAX, una Phablet con un tamaño como el parabrisas de un IVECO, pero que a mí me ha dejado encantado, tanto por su estética, como por sus prestaciones.
La apuesta por los Smartphones con grandes pantallas no es nueva, siempre ha tenido seguidores y detractores.
La verdad es que si buscamos funcionalidad y trabajar con una mano los teléfonos de mas de 5 pulgadas no tendrían sentido, pero si queremos versatilidad, autonomía y sobre todo disfrutar de un acceso a contenidos multimedia en un tamaño razonablemente cómodo, los equipos de 5´5 a 6´44 pulgadas son tu elección mas coherente.
 Todo esto que os comento es porque en esta ocasión tengo que hablaros de un equipo que goza de una pantalla de 5´7 pulgadas.
Pero no vamos a empezar la casa por el tejado, como siempre voy a perder un poco el tiempo en ordenar las cosas.





LeEco es la evolución de división de móviles del gigante de las comunicaciones Chino LeTV. Y esta es la segunda fase de un plan de una expansión hacia el mercado internacional de la marca, más concretamente hacia el mercado norteamericano.
LeTV (que a partir de ahora empezaremos a llamar LeEco) ha crecido y se ha posicionado de una forma increíble, sobre todo por la brevedad con lo que ha conseguido. Siguiendo los pasos de sus competidores y metiendo en el mercado una línea de móviles de altas prestaciones a precios competitivos. Y lo ha hecho de forma fantástica, porque todos los días sale una marca con pretensiones de colocarse cerca de la cima con componentes similares, pero quedándose la mayoría en aspirantes a marca de futuro.
LeEco es una marca de presente, se metió en serio la competición hace casi 2 años, cuando presentó tres potentes modelos denominados LeTV x600, x800 y x900, Smartphones con unos acabados muy Premium y un hardware tan potente como el de sus rivales.
El crecimiento y éxito de LeEco sigue en línea ascendente, en el primer trimestre de 2016 han presentado una nueva gama con la que piensan expandirse por occidente.
La línea sigue manteniendo unos acabados Premium y un hardware a la altura de competir contra sus homónimos Xiaomi y Meizu por la parte asiática, y Huawei o ZTE a nivel global.
Del hardware presentado podemos decir que en la gama de entrada estará el Le2 x620 con un Mediatek X10 y Le2 Pro con Mediatek X20. A estos equipos no les falta nada, cuerpo acabado de aluminio, 3 y 4 gigas de RAM, cámara Sony de 16 y 21 megas.
En la gama superior LeEco ha apostado por hacer algunos ajustes a su versión MAX donde ha reducido el tamaño de la pantalla pasando de 6.3 a 5,7 pulgadas y lo han mejorado con un procesador Qualcomm Snapdragon 820.




LeEco ha inflado el Le MAX 2 tanto como ha podido. Tenemos dos versiones, una con 4GB de RAM y 32GB de ROM y una segunda con 6GB/64GB , a un precio muy agresivo para todo lo que ofrece. La de 6 gigas de RAM es la unidad protagonista del articulo.
Una pantalla de manufactura Sharp de 5,7 pulgadas, el mejor procesador Qualcomm disponible y una cámara Sony una sorprendente calidad en video y fotografía. Eso para empezar.
  • Pantalla 5,7  con resolución 2K de 2560x1920 y 560 ppp de densidad.
  • Procesador Snapdragon 820 QuadCore a 2,15 GHz
  • GPU Gráfica Adreno 530
  • 4/6GB LPDDR4
  • 32GB/64GB UFS 2.0
  • 156 x 77.6 x 7.99 mm, 185g
  • Cámara trasera de 21MP (IMX230), OIS, frontal de 8MP
  • Batería de 3100mAh
  • Bluetooth 4.2, USB Type C, Dual-NanoSIM
  • Android 6.0 Marshmallow
  • 4G LTE Cat 12: FDD-LTE: B1/2/3/4/5/7/8/12/17/20/25/26 ,
  • TDD-LTE:  B38/39/40/41
  • 3G: WCDMA: B1/2/5/8; TD-SCDMA: B34/39; EVDO: BC0/BC1
  • 2G: GSM 850/900/1800/1900MHz CDMA: BC0/BC1
  • WIFI :802.11ac/a/b/g/n, support Wi-Fi hot ,Wi-Fi Display, WLAN direct
  • GPS:GPS/AGPS/GLONASS/Beidou
  • Sensor de huellas digitales, sensor de luz, sensor giroscópico, sensor de gravedad, sensor de proximidad, control remoto infrarrojo, brújula
Ya veis que no exagero cuando digo que LeEco se quiere posicionar muy seriamente en este mercado.
La Phablet está fabricada en aluminio y pese a que tiene una pantalla de 5´7 pulgadas, en la mano no se hace demasiado grande o incómodo, es muy delgado y está rematado con unos perfiles biselados muy agradables y ergonómicos, siendo notable el peso en este caso ya que su construcción tan compacta lo hace ligeramente pesado.




No puedo negar que este tamaño es un reto para los minimalistas, pero en mi caso es la horma de mi zapato.
También he encontrado “un pegote” en la parte trasera, es la cámara, pues resulta que al meterle la Sony IMX230 de 21 megas y sus seis lentes, debe de ser que, o bien sobresalía por delante, como una pantalla preñada de resolución, o le dejaban chepa en la trasera.






 Monta una cámara fantástica, pero parece que la incluyeran después del diseño. Queda muy expuesta a la parte más sufrida del equipo, la trasera. A nadie creo que se le ocurra poner el teléfono sobre la mesa por el lado de la pantalla por pensar en proteger la lente de la cámara.
Por favor trae más licor para mi amigo el diseñador de LeEco, no vaya a ser que conozca al inventor del Chupa Chups y pongamos de moda los móviles con palo. Oh mierda, ya están abrazados…

Por lo demás respecto al diseño está muy bien acabado, las curvas de los marcos, el tacto, el detalle de la serigrafía con el símbolo de la marca, todo son impresiones positivas aunque parezca que me fije en lo negativo más que en lo positivo.





LeEco también ha apostado por el aluminio color Dorado/Rosa que no me parece ni bonito ni feo, pero que no pasa nada si lo sacan solo Dorado o solo Rosa. Parar gustos los colores...


Jugueteando con él te encuentras con varios detalles, y uno importante es que carece de conexión de audio jack de 3.5 mm



Para los auriculares!!! Pues si, LeEco ha sido la primera marca en cepillarse esta salida usada principalmente para el audio. Se supone que queriéndose adelantar al ejercicio visionario de conectividad que presentará el iPhone 7. Hay muchas versiones sobre esta decisión. Yo me quedare con la de que es un avance por mejorar, ya que este tipo de conexión ya pinta canas. Como lleva Usb Type-C, otra novedad que incorporó en su presentación al mundo, y han pensado que para que uses tus auriculares una generación más, puedas conectarlos a través de un adaptador de Jack-a-Type-C que incorporan como accesorio. 




Otro detalle que no se han molestado demasiado en ocultar es el reiterado marco negro de 2 milímetros que rodea la pantalla. Es quizás una tontería porque la pantalla es una pasada, pero si otros pueden dejar esa línea en unas decimas, LeEco debería haberlo hecho, o al menos intentarlo en sus terminales de gama alta.
 
Como decía, la pantalla me parece una pasada. Quizá la mayoría de usuarios prefieren la tecnología OLED, yo no soy tan detallista en este sentido, se ve perfectamente y la resolución 2K en una pantalla móvil me parece un alarde innecesario, pero el mercado te exige estar a la moda sea o no sea necesario. LeEco ya la incluyo en sus anteriores modelos y salvo preocuparnos por su consumo, el que la disfruta no te va a poner pegas. Tal resolución y tal densidad (560 ppp) la convierten en una pantalla de calidad excepcional. 

En el aspecto Hardware hay poco que decir o más bien reconocer como mala bestia al superphone que monta el mismo Snapdragon que los Samsung Galaxy S7 y los Xiaomi Mi5 entre otros. Es el procesador del año y con su contrastada potencia y estabilidad tened por seguro que mueve con fluidez cualquier cosa sin inmutarse.
Me descubro al admitir que los datos técnicos “sobre el papel” son una cosa y el aprovechamiento de los mismos por sus capas personalizadas son otra. Porque el sistema operativo nativo está en proceso de pulido y le he encontrado pequeños fallos que han ido desapareciendo con las actualizaciones.



Ahora mismo estoy con la ROM-Stock EUI 5.8.015S sobre Android 6.0.1, evidente es que se parece mucho a iOS y a MIUI, pero aún no tiene la sobriedad y estabilidad de sistemas tan trabajados, para eso haría falta algo más de tiempo como han tenido sus competidores, y por supuesto una comunidad de testers y cocineros un poco más mimados que los que hay ahora dedicando su tiempo libre a pulir fallos. 





Siempre recomiendo dejar el sistema operativo lo mas nativo posible para huir de malas adaptaciones o problemas de traducciones incompletas.
Una vez encendido dejo de refunfuñar y empiezo a disfrutar de la notable fluidez del equipo en la transición entre aplicaciones, la apertura de páginas o el escaso buffering de los videos.
La pantalla muestra un buen brillo y excelente nitidez bajo la luz solar.
Cabe recordaros que IBuygou nos ha cedido la unidad con 6 gigas de RAM, así que sobre fluidez no podemos poner pegas, le da igual que cambie de tarea entre navegación, vídeo, juegos o cualquier cosa. La combinación entre el Snapdragon 820, la gráfica Adreno y esas 6 gigas DDR4 de RAM no le supone ningún esfuerzo trabajar con varias apps y con juegos pesados a la vez, a este le das candela y se fuma un puro.



 
El GPS ha tardado menos de un minuto en posicionarme sin ninguna asistencia, sin wifi ni red móvil. Otro voto positivo. Tenemos Bluetooth 4.2 que empareja rapidísimo y los infrarrojos para juguetear con los electrodomésticos ajenos.



Hablando de otra cosa, llegamos a la autonomía de este cocodrilo, LeEco ha metido 3100 mAh de batería para poder mantener el perfil por debajo de los 8 milímetros y pensaba que la pantalla de 5´7 pulgadas con resolución 2K iba a devorar la batería en un suspiro. Pues por ahora me está aguantando un día entero, sí, no soy muy exigente.



 Las dos primeras cargas se han mantenido por encima de las 4 horas de pantalla, nada mal si somos consecuentes con lo que tiene que mantener dicha batería.




Y no quiero olvidarme de deciros que un ciclo de carga desde el 16% hasta el 100% ha tardado poco más de una hora gracias a que han implementado la tecnología “Quick Charge 3.0” que le mete un chute de amperios a lo Frankenstein, suficiente como para reducir ese tiempo de carga a un tiempo de espera más cómodo, nunca suficiente para los que tenemos prisa. 

Profundizando un poco más en el apartado de las cámaras LeEco le ha metido  lo más competitivo que ha podido. Tenemos un sensor de cámara de 21MP manufacturado por Sony, el Exmor RS IMX230 con un doble tono LED flash, detección de fase AF, estabilización de imagen óptica (OIS); grabación de vídeo de 2160p a 30fps. Es el mismo que montan los Meizu Pro 6, Pro 5 y el Moto X Force.






Es muy rápido a la hora de enfocar, imaginaos el pedazo de fotos que hace. Bueno esos 21 megas (5312x3984px) solo funcionan en aspecto 4:3, yo lo he puesto en 16 megas para tener el formato de 16:9 al que estoy más acostumbrado.
Le Max 2 graba vídeos de hasta 4K de resolución (3840 x 2160px) a 30 fps y vídeos de 1080p a 30 fps. No hay opción de 60fps pero no es que a día de hoy sea una exigencia.
Lo que mejor sensación de boca me ha dejado son las fotos con el modo HDR, ahí si se nota el trabajo de la cámara, y las panorámicas también están a un nivel muy alto, pero no es la mejor cámara de la gama alta, a mi entender ese privilegio se lo llevan modelos como el Motorola X Force o el LG G5.





La cámara delantera no tiene demasiado misterio, 8 megas con un buen ángulo, suficiente para fotos sin exigencia y selfies, casi no tengo que estirar el brazo para que salga el cabezón este que tengo.
Sobre la interface de la cámara LeEco, al igual que la mayoría de fabricantes asiáticos, es muy similar al de iPhone, es simple y se maneja con facilidad a través de los diferentes modos: Foto, Panorámica, Vídeo y Cámara lenta. Con un montón de filtros automáticos disponibles y ajustes generales muy intuitivos.
Cambiando de tema, soy recurrente a la hora de ir describiendo el sistema EUI a medida que voy descubriendo el comportamiento del teléfono, un detalle más sobre la personalización nativa de nuestro sistema, me llama la atención la cantidad de apps propias de la marca, LeEco tiene una gran cantidad de servicios propios pre-instalados. Encontramos LeStore, LeSports, LeTV, y LeMall, entre otros. 




Se pueden examinar diferentes contenidos multimedia en línea, pero están sujetos a ser un suscriptor de pago para utilizar la mayoría de estos servicios. Estoy intentando deshabilitar la mayoría o ir congelándolos, pero no es una obsesión.



Para no ser demasiado pesado voy a ir aportando mis conclusiones finales y vosotros sacáis las vuestras.
Para empezar, el Le Max 2 cuenta con una pantalla QHD, tiene por corazón el Snapdragon 820 con 4 o 6 GB de RAM, elegante acabado en un chasis unibody de metal rosa-dorado.
La ergonomía es cómoda, el tamaño es el adecuado para un phablet y la única cosa que no me ha convencido es lo que sobresale la cámara por la parte trasera.
El escáner de huellas digitales trasero está bastante bien, pero no es tan rápido como el de otros competidores. Aun así, se hace un gran trabajo tanto en la mejora de la experiencia del usuario y la seguridad, e incorpora un detalle con bastante demanda.





La pantalla IPS de 5,7 pulgadas de gran resolución es su estandarte, con un contraste excelente y muy buenos colores La nitidez bajo la luz solar podría haber sido un poquito mejor, pero es que en Julio pega mucho el sol y no veo ni con gafas polarizadas.
La batería está bien para una phablet con 3,100 mAh, la navegación web y reproducción de vídeo son pobres en los benchmark realizados. Pero a mí el 4G no me ha fallado en ningún sitio, y os aseguro que lo he probado en zonas muy rurales
EUI huele mucho a iOS y a MIUI, pero el resultado es bastante bueno. Me gusta la interfaz, siendo bastante fluida sobre Marshmellow, las personalizaciones disponibles se agradecen.






Con el Snapdragon 820 y los 6 GB de RAM de nuestra unidad de prueba, la experiencia de uso es como se espera, de una mala bestia que puede sobresalir entre los últimos dispositivos Android de momento y el rendimiento acompaña a las especificaciones.
La calidad de salida de audio a través del adaptador USB-tipo-C-a-3.5mm suministrado es buena con niveles altos de volumen y sonido realmente nítido.
Su altavoz y el sonido producido es bastante agradable, algo superior a la media, para mí excelente tanto en los vídeos como en los juegos.
La cámara me ha dejado muy buen sabor de boca, sobre todo en los modos HDR y Panorámico, son verdaderamente buenos.
Los vídeos 4K son igual de buenos que las fotografías de la cámara principal, pero el audio en las grabaciones podía ser de mayor calidad, parece algo bajo.
Como ya veis este superphone puede estar en lo más alto de la batalla de los flagship killers.
Voy a seguir trillándolo unos días para buscar detalles más concretos que no haya visto en esta primera toma de contacto. 

aquí os dejo una pequeña review:



Gracias a todos por vuestro tiempo y gracias a Ibuygou por darnos acceso a terminales de estas especificaciones.
Un saludo.
Análisis original de Miguel A. Sola, ProSolTek